Caracalla
Una vez más, cabe atribuir a Cavaceppi este calco de yeso del busto de mármol del emperador Caracalla conservado en el Museo Capitolino y que se remonta a los primeros años del reinado del emperador.
La nariz, el tocado y la ceja derecha fueron restaurados por Napolleoni.
Por el tipo de coraza, el busto pertenece al periodo flavio-trajano.
La marcada expresividad del rostro, típica de los distintos retratos de Caracalla, fue muy admirada por los críticos de finales del s. XVII pues la consideraban una de las últimas expresiones del arte romano más auténtico.




