Sócrates tomando la cicuta
Sin duda, Antonio Canova eligió representar temas socráticos por la profunda admiración que sentía por el filósofo ateniense del siglo V a.C., que prefirió morir antes que renegar de sus ideas y de las leyes de su ciudad.
No hay que infravalorar el significativo detalle de que Sócrates era hijo de un escultor y que él también se dedicaba a este arte.
En el relieve Torlonia, Sócrates se convierte en una bisagra a cuyo alrededor se colocan, como si de un coro trágico se tratara, todos los demás personajes oprimidos por el sufrimiento, pero al mismo tiempo, cargados de dignidad.
El fondo del relieve apenas deja entrever el perfil de un banco en el que descansa una túnica y una cadena, símbolos del cautiverio.
A la izquierda, la composición se concentra en la figura, con influencia de Giotto-Massacio, doblada sobre sí misma debido al sufrimiento, mientras que a la derecha se aprecia un descenso de la tensión dramática.




